El Blog de John Constantine

Impresiones de un bastardo profesional.

Thursday, May 11, 2006


Infernal Affairs

Es curioso como una producción como "Mission impossible II", a pesar de su inmenso éxito, marcó el principio del declive de John Woo en Hollywood. Y ello, a su vez, precipitó el fin de la moda del cine de acción asíatico (en su mayor parte procedente de Hong Kong) como principal influencia en los directores del género. De este modo, tras los tremendos fracasos de "Paycheck" y "Windtalkers", Woo se encuentra semidesaparecido en acción, y directores como Tsui Hark o Ringo Lam, que parecían destinados a renovar de manera irremediable el puro espectáculo, se han concentrado uno en el cine épico como "siete espadas" o se han visto relegados a dirigir las más oscuras películas de la ultima etapa de Jean Claude Van Damme.

Y más sorprendente aún es que ha sido una cinta totalmente apartada del genero como "Infernal affairs", la que más impacto ha causado en los cineastas -que no en el público, dada su limitada distribución- de Estados Unidos, hasta el punto de que el propio Martín Scorsese se encuentra rodando una adaptación directa de ésta con el título de "The departed", acompañado de un plantel de auténtico lujo: Leonardo DiCaprio, Matt Damon y Jack Nicholson.

Pese a estar rodada en Hong Kong y narrar una historia de policía y mafias, "Infernal Affairs" no ofrece prácticamente ni un sólo tiroteo espectacular a los que tan acostumbrados nos tiene el cine de Hong Kong. Se trata de una película muy pausada y casi intimista en la que su director y protagonista, Andy Lau (uno de los actores más conocidos del cine asiático), prefiere contraponer el enfrentamiento psicológico de los dos protagonistas principales: Lau, un mafioso infiltrado dentro de la policía, y Chan (Tony Leung), un policía infiltrado dentro del clan mafioso al que pertenece Lau. Ambos tuvieron que infiltrarse desde su juventud en sus respectivos destinos, y su verdadera identidad es conocida sólo por sus superiores absolutos.

Después de 10 años, la situación de ambos es muy distinta: Lau ha ascendido cada vez más en el cuerpo de policía y ha llegado a la jefatura de Asuntos internos -de ahí el título del filme-. Posee un nivel social envidiable y una novia encantadora. Chan, por el contrario, no puede soportar su vida al margen de la ley, que le ha alejado de todos los que le amaban. Sólo las conversaciones con su psiquiatra le aportan algo de cordura, pero no puede aguantar más la situación. Y es en este momento cuando ambos, a través de sus jefes descubren la existencia de topos en sus propias organizaciones. Y ambos hombre no tienen más remedio que encontrar al traidor contrario antes de que haga lo mismo con él.

Como he dicho, Lau se aleja del tradicional estilo asiático del cine de acción para ofrecernos una película muy cercana, en sus plantamientos iniciales, a "Heat", de Michael Mann. Si bien Lau no nos ofrece, como sí hiciera Mann, escenas aisladas de violencia para contentar al gran público. Su relato es completamente intimista, centrando su mirada en los dos personajes principales, en como dos hombres intentan manejar una situación límite que ha durado años y que les termina explotando en las manos. Aquí es donde brilla sobre todo el trabajo de Tony Leung, tal vez el mejor actor asiático de la actualidad; un profesional que no tiene reparos en combinar las cintas de acción pura y dura con sus trabajos con directores de tanto prestigio como Zhang Yimou o Wong Kar-Wai, y que ya protagonizara en su momento la, sin ninguna duda, mejor película de John Woo, "Una Bala en la cabeza", sorprendente y arriesgada mezcla de cine político y "heroic broodsheed".

Lo mejor de la película, aparte de la creciente tensión que rodea la situación al filo de la navaja de los protagonistas , es el tono completamente ambiguo que rodea a ambos personajes, y al ambiente que les rodea. Después de tantos años como policía, Lau se siente como un agente de la Ley, no como mafioso, y seguir las órdenes de su capo, Sam, le resulta cada vez más repugnante. Se ha convertido, no sabemos si a su pesar, en un policía, y además bueno. Y también podemos ver como Chan, inmerso en un ambiente de crimen y corrupción, encuentra en algunos de sus cómplices una lealtad más allá de toda prueba...incluso de su propia condición de policía. Lealtad que Lau no puede encontrar muchas veces dentro del competitivo ambiente que rodea al cuerpo policial.

Al final , "Infernal Affairs" (titulada "Juego sucio" en su distribución española en DVD) no es tal vez una película que deje una enorme impresión inicial, debido a la ausencia de espectacularidad en sus imágenes. Sin embargo, la película no decepcionará en absoluto al espectador que busca algo más allá de tiroteos, explosiones y “bullet time”, y sin duda le obligará a preguntarse lo mismo que hacen los protagonistas: pensar en si son nuestros actos, y no nuestro origen, lo que definen lo que somos. En si lo que ven los demás de nosotros es capaz de cambiarnos más allá de lo que podemos reconocer. O si, como ya comenté en su momento, las máscaras que nos ponemos terminan resultando mucho más fuertes que nuestra verdadera personalidad.

3 Comments:

Blogger LazyGirl said...

yo creo que muchas veces la forma en que los demas nos ven ( o la forma en que queremos que nos perciban ) condiciona al final nuestra verdadera personalidad.

Cuando la gente confia en ti, sobre todo si es gente que te importa, tiendes a no querer defraudarles, y muchas veces, cuando solo esperan de ti lo peor, ni te molestas en demostrar que puedes hacer algo bueno...

Pero tambien creo que uno siempre puede escapar, romper con todo, no someterse a la presion de lo que los demas creen que eres. La duda está en si quieres o no hacerlo... a veces es mas facil seguir haciendo felices a los demas, dejar que te sigan queriendo...

7:39 AM  
Blogger John Constantine said...

En la película es muy interesante la contraposición entre la actitud de los dos personajes: uno de ellos ,LAU está completamente integrado como policía y ni se plantea abandonar su papel; y Chan está desesperado por abandonar su mascarada pero en el fondo sabe que no lo conseguirá.

8:08 AM  
Blogger Vampiresa said...

Me recuerda en cierta medida a las novelas de Raffles... Creo que ya leiste mi reseña de "ladron de Guante blanco". En este caso los dos estan en "el lado oscuro", pero uno de ellos dice disfrutar y hacerlo x diversion y que puede dejarlo en cualquier momento (aunque yo creo que internamente sabe que se engaña), y el otro lo hace obligado x la necesidad, y aunque se queja y dice no disfrutarlo, creo que sabe que no es cierto, que el si que podria dejarlo pero que le divierte...

Es extraño como nos engañamos a veces a nosotros mismos sobre nuestras motivaciones y deseos...

Sobre lo de ser lo que los demas quieren o no que seas... Creo que todos somos quien somos, a veces fingimos, si, pero siempre sale a flote nuestro verdadero yo. Eso no cambia.

2:35 PM  

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